Casa de Campo

ITUPEVA – SÃO PAULO

Vivir fuera de los centros urbanos

A partir de los recientes movimientos y fugas de los centros urbanos, intensificados por la pandemia del Covid-19, Natureza Urbana ha desarrollado proyectos residenciales que responden a tales deseos. Son espacios integrados con la naturaleza y que proporcionan un estilo de vida diferente al ritmo de las grandes ciudades.

La premisa del proyecto es integrar el ambiente interno con el exterior de la casa, mediante la creación de un patio central verde, donde está ubicada la piscina. En la planta baja se encuentran los usos colectivos, los cuales se distribuyen a lo largo del patio central, formando una C. En la primera planta se encuentran los espacios privados, con vista al paisaje y acceso a la zona verde del ático.

La implantación estándar de las casas del condominio formaba un volumen monolítico de dos pisos, que se evitó para brindar una mayor integración con el contexto local. El volumen de la casa se dividió en dos niveles para adaptarse a la topografía, creándose un patio central para promover la integración del espacio construido con la naturaleza. El volumen frontal se definió como planta baja, para dar una escala humana a la calle, y el primer piso se insertó en la parte de atrás del terreno, para conferir mayor privacidad a las habitaciones. Éste tiene una volumetría que remite a las casas tradicionales a dos aguas, que asumen una reinterpretación contemporánea.

El proyecto contrasta materiales en bruto, como el hormigón, con materiales terrosos y naturales, como la piedra, los ladrillos de barro y la madera, creando un ambiente cálido y acogedor para la vivienda. En la planta baja, los espacios se abren hacia el jardín a través de grandes cerramientos de vidrio, promoviendo el contacto con la vegetación nativa. En la primera planta, la proporción de llenos y vacíos se invierte para brindar privacidad a los habitantes.